Agricultura Familiar: Formas Múltiples del Uso de Suelo para la Preservación del Patrimonio Biocultural y el Buen Vivir. San Cristóbal de las Casas, Chis. 02 de mayo de 2014.

Reunidos y reunidas en el aula magna de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas, marco del IX Congreso Mexicano de Etnobiología y del Año Internacional de la Agricultura Familiar, manifestamos: 

Que la agricultura familiar, pequeña agricultura, agricultura tradicional o agroecológica es un multi-sistema productivo que además de representar la principal fuente de alimentación a nivel mundial, es una forma de subsistencia para un gran número de habitantes del mundo, especialmente en las regiones tropicales y sub-tropicales del globo. 

Que en América Latina, región alto grado de riqueza biocultural, centro de origen y diversificación de diversas especies de importancia para la subsistencia como el maíz, la quinua, yuca, fríjol, tomate y papa, si bien puede ser necesaria la implementación de políticas que fortalezcan las formas de producción a cargo del grupo doméstico, es necesario que las iniciativas por parte del sector formal salvaguarden y protejan las funciones que históricamente estos sistemas han ejercido: producción de alimentos, materiales de construcción, medicinas, servicios ambientales, generación de ingresos a pequeña escala, entre otros. 

Que la definición de Agricultura Familiar, como ha sido acuñada recientemente por FAO, resulta limitativa y reduccionista, por lo que necesita ampliarse, incorporando procesos altamente complejos de manejo de la biodiversidad como de prácticas culturales, que no solamente los han utilizado, sino que han contribuido a su diversificación, domesticación y conservación desde hace más de 10,000años, heredadas desde tiempos ancestrales por lo que es necesario definir y conceptualizar el conjunto de practicas productivas ejercidas por el grupo doméstico de tal modo que se incorporen características tales como el resguardo del patrimonio biocultural, arraigo a la tierra y producción, esto bajo esquemas sostenibles. 

Que el conocimiento local y el conocimiento moderno representan un continuum y que actualmente existe una ruptura entre los dos, donde el último contribuye a la erosión del primero. Por tal razón es necesario que al conocimiento local se le reconozca, especialmente en los ámbitos científico, académico y político. 

La Agricultura Familiar se encuentra en riesgo debido a las tendencias internacionales de agricultura mecanizada y extractivistas, problemas socio ambientales, y entrega de los recursos naturales a unas cuantas empresas, condenando al 60% de la población mundial al hambre (dependencia económica y enfermedades). 

El quehacer de la investigación etnobiológica y etnoecológica es urgente y necesario para la revaloración de productores rurales, trabajando desde y para las comunidades, a través de la sistematización de saberes y difusión que apoye a la mejor toma de decisiones ante la sociedad y los gobiernos.

Urge migrar del discurso a la acción en materia de investigación etnoecológica debido a la acelerada tasa de pérdida de riqueza natural y cultural de nuestras naciones. 

Que los productores rurales son un sector estratégico para la soberanía y seguridad alimentaria de la humanidad.

Es necesario detener proyectos que atenten contra el patrimonio bio-cultural de los pueblos indígenas como minería, transgénicos, etc. haciendo efectivo el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre el consentimiento previo e informado a los pueblos indígenas ante proyectos que afecten sus territorios.




 

Por todo lo anterior se exige

El reconocimiento oficial de los conocimientos campesinos como parte de los saberes estratégicos para el desarrollo sostenible, otorgándoles validez por instituciones educativas, de investigación, políticas y sociales.

Que se considere al campesinado como un sector estratégico para la soberanía y seguridad alimentaria y se apoye la conservación y difusión de sus prácticas como medio de protección del patrimonio bio-cultural. 

Se propongan políticas públicas que combatan la competencia desleal de las empresas productoras de alimentos a gran escala y los agricultores tradicionales. 

Detener y/o reorientar aquellos proyectos que atenten contra el patrimonio bio-cultural de los pueblos indígenas como minería, transgénicos, hidroeléctricas, cultivos homogenizantes de los paisajes etc.
Como parte de las propuestas de solución nos comprometemos. 

A trabajar de forma respetuosa, comprometida a través de un diálogo real, socializar nuestros conocimientos con las comunidades campesinas e indígenas. 

 Discutir de igual a igual los conocimientos, saberes y cambiar el adjetivo de “informantes ̈ por conocedores locales o sabedores a las personas que comparten sus saberes a investigadores y académicos.

Socializar los resultados de nuestra investigación y utilizarla como herramientas para la solución delos problemas socio ambientales que se presentan en nuestras comunidades.

Retribuir a las comunidades con las que se han emprendido trabajos, el conocimiento que pueda ser utilizado para sus procesos de autogestión y empoderamiento.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas a 02 de mayo de 2014.




/ilustracion Maestro Matias gonzalez chavajay

 

Facilitadores

Bióloga Guadalupe Yesenia Hernández Márquez, Consultora Ambiental, Amigos del Desarrollo, S.C.Ecológo

Álvaro Sepúlveda Varón, Vicepresidente de la Sociedad Colombiana de Etnobiología.


Dra. Diana Gabriela Lope-Alzina, Representante Regional para Centroamérica, Sudamérica y el Caribe de
la Sociedad Internacional de Etnobiología (www.ethnobiology.net) e Investigadora del Instituto Tecnológico Superior de San Miguel el Grande, Tecnológico Nacional de México (www.itsmigra.edu.mx)
 

Dra. María de Jesús Ordoñez, Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México(www.crim.unam.mx)


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